El Amor Gana

Me senté en la mesa de la cocina mientras las conversaciones fluían a mi alrededor. Había cajas de pizza vacías, potes pegajosos de helado, juegos esperando ser jugados, pero lo que captó mi atención fueron las voces suaves de las tres primas que podía ver en nuestra sala. Puedo decir por sus miradas que estaban en desacuerdo sobre algo: quién sería la próxima en saltar del mini trampolín, tal vez, o qué videojuego jugar. Apoyé mi espalda en la silla y esperé que alguna de ellas viniera corriendo a pedirme que decidiera quién tenía razón, pero los gritos y llanto nunca llegaron.

En su frustración y desacuerdo, lo que ganó fue el amor y el compromiso.

El hecho de que niñas de cinco, ocho y casi diez años pudieran tomar decisiones difíciles y evitar las divisiones me dio mucha esperanza en un mundo que se siente destrozado. Me recordaron que podemos no salirnos con la nuestra y aún así amarnos. Podemos estar en desacuerdo y aún así tener compasión. Podemos soltar un poco de lo que preferimos para crear espacio para que otros se unan a nosotras.

Mi hija y sus primas saben que el tiempo para jugar juntas es limitado, así que escogen estar en paz. El mundo no es nuestro hogar, y nuestro tiempo aquí no está garantizado.  Entonces, ¿por qué peleamos por otra cosa que no sea la unidad, la paz y la comunión?

En nuestra lectura de hoy, el autor de Hebreos está acabando su lista de increíbles figuras de fe en el capítulo 11.  Ahora que se nos ha dado ejemplos de personas para imitar mientras nos comprometemos a indagar más profundamente en nuestra fe, el siguiente paso es volvernos por completo a Dios.  La audiencia de este libro de las Escrituras se ha ido alejando poco a poco de su fe, contenta de vivir en un nivel superficial. Este capítulo de Hebreos anima a los creyentes a ser disciplinados, a perseguir la santidad, y vivir en paz con su comunidad Cristiana.

Así como Hebreos 11 nos dio ejemplos de hombres y mujeres de fe, el autor de Hebreos usa el ejemplo de Esaú en el capítulo de hoy para mostrar las consecuencias de rechazar a Dios y la falta de un verdadero arrepentimiento. El comentario Bíblico del Nuevo Testamento de Layma dice “Esaú había cambiado tontamente su herencia futura por la gratificación inmediata de su apetito. De manera similar, los creyentes del primer siglo estaban dispuestos a cambiar lo que se les había prometido por los placeres fácilmente disponibles del mundo”.

Los hombres y mujeres de la galería de la fe en Hebreos 11 creyeron en las promesas de Dios y en Su fidelidad, a pesar de que nunca vieron esas promesas cumplirse. Esaú escogió tomar el asunto en sus propias manos y reclamar una herencia terrenal, la que le robó las bendiciones que Dios tenía para Sus hijos. Podemos pelear por las cosas temporales de este mundo, o podemos buscar la santidad, la paz y el reino eterno de Dios.

En medio del ruido y del caos, podemos escoger la paz.  Que elijamos priorizar a las personas por sobre nuestras preferencias personales. Que nuestras vidas sean ejemplos de amor que alienta a la unidad, a la gratitud, a la adoración y a la devoción de Dios. Que amemos a Dios grandemente.

Crystal

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