Fiel hasta el fin.

Las bienaventuranzas terminan con la bendición prometida de la persecución. Después de estudiar las muchas maneras en que los creyentes son bendecidos por Dios, podríamos esperar terminar con algo más positivo y esperanzador. Sin embargo, creo que es apropiado que la persecución sea el resultado probable para aquellos que están apegados a Jesús. Después de todo, el final terrenal de Jesús fue en la cruz, y estamos llamadas a seguirlo.

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” – Mateo 5:10-12

La vida santa que los creyentes están llamados a vivir no es para los débiles de corazón. Seguimos conociendo el camino duro y estrecho por delante. Los seguidores de Jesús nunca escaparemos de la persecución y las pruebas si realmente estamos proclamando el evangelio. Compartiremos las bendiciones de Jesús, pero también compartiremos Su sufrimiento.

“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” – 2 Timoteo 3:12

Después de estudiar las primeras siete bienaventuranzas, podemos ver por qué una vida vivida con rectitud expondría y amenazaría a las personas.

● Los bienaventurados que son humildes y pobres en espíritu dejan en evidencia a los que son orgullosos y arrogantes. Su vida es un ataque a los autojustificados y autosuficientes.

● Los bienaventurados que lloran por su pecado y están arrepentidos exponen los estilos de vida de aquellos que celebran y hacen alarde de su pecado.

● Los bienaventurados que son mansos y humildes son un fuerte contraste con aquellos que son dominantes y agresivos.

● Los bienaventurados que tienen hambre y sed de justicia delatan a los que son esclavos de los placeres, del prestigio y de las posesiones de este mundo.

● Los bienaventurados que son misericordiosos punzan los corazones de aquellos que son sentenciosos, críticos y negativos.

● Para los bienaventurados que son puros de corazón, su castidad es un ataque a aquellos que están sexualmente liberados. Su honestidad condena a los que son inmorales. Su arduo trabajo avergüenza a los perezosos y apáticos.

● Los bienaventurados que hacen las paces desenmascaran a los que son divisivos, prejuiciosos, discutidores y amargados.

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” – Santiago 1:12

No importa cuán amorosa, cariñosa o amable seas, si proclamas a Jesús serás aborrecida. Cuando las personas te aborrecen, aborrecen al Jesús que está en ti.

La persecución no se ve igual en las distintas partes del mundo. Algunos experimentan encarcelamiento, tortura o muerte por amor de Jesús. Mientras que otros son calumniados, insultados, etiquetados, excluidos de los eventos sociales, deshonrados de la familia o atacados físicamente. No importa cómo se vea la persecución en tu vida, ningún sufrimiento es en vano.

” Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”Juan 15:20

Nuestra tentación es evitar la persecución a toda costa. Hacemos esto ya sea manteniendo la boca cerrada y no hablando de Jesús, o aislándonos solo con cristianos de ideas afines. No debemos hacer ninguno de los dos. Debemos tener el coraje de resistir con valentía.

“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en Él, sino también que padezcáis por Él” – Filipenses 1:29

No hay atajos para la santificación. El camino de Dios es siempre el camino del sufrimiento. La manera de Dios es negarnos a nosotras mismas, tomar nuestra Cruz diariamente y seguir a Jesús … sin importar el costo.

Cuando enfrentamos la persecución, recordamos nuestra misión más importante mientras estamos aquí en esta tierra: alcanzar a aquellos que no conocen a Dios y compartir Sus Buenas Nuevas de que el verdadero perdón del pecado es posible a través de la fe en Jesús.

Al enfrentar la persecución, recordamos que es un privilegio que podamos soportar esto por Jesús. Le mostramos al mundo que vale la pena morir por Jesús. Nuestras vidas están destinadas a ser los trofeos de la gracia y el amor de Dios.

Paz y gracia a ti,

Terria

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Semana 6 Desafío:

Si te encuentras siendo perseguida o burlada por tu fe, haz un esfuerzo consciente para responder con amor y amabilidad. Tómate la semana para orar por los cristianos de todo el mundo que están experimentando una persecución horrible y aterradora debido a su fe en Jesús. Ora para que sientan paz, se mantengan firmes en su fe y encuentren gozo divino en medio del miedo y la incertidumbre.

Semana 6- Plan de lectura

Semana 6 – Versículo a memorizar