Jesús, que comience conmigo

Sem 3 miércoles

Así fue mi experiencia al revisar atentamente los medios de comunicación social la semana pasada:

 

Publicaciones negativas.

 

Publicaciones de queja.

 

Publicaciones de divisiones.

 

Publicaciones argumentativas.

 

No estoy bromeando… una tras otra – de cosas básicas como el clima a diatribas políticas vanguardistas que siguieron y siguieron durante días. Es suficiente para succionar la vida por completo de una chica (o al menos ponerla fuera de línea durante unos días.) Pero entonces sucedió algo sorprendente.

 

Vino la Pascua.

 

Y entonces ¿qué inundó mi bandeja de entrada?

 

Vida.

 

Victoria.

 

Celebración.

 

Esperanza.

 

Jesús.

 

Dulce alivio.

 

Actitudes actualizadas – en conversaciones en línea y en nuestras mesas a la hora de la cena – y me hizo pensar en el poderoso impacto que nuestras “voces” individuales tienen sobre los que nos rodean.

 

Pedro lo había notado – en esta ola de disensión entre los creyentes en medio del sufrimiento – tanto es así que ya era hora de poner fin a la misma…

 

 Por último, todos ustedes, vivan en armonía unos con otros; sean simpáticos, ámense como hermanos, serán compasivos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto, sino con bendición, porque para esto fueron llamados, para heredar bendición. ~ 1 Pedro 3: 8-9

 

Deben haber estado sufriendo durante un tiempo. El mal estaba extrayendo la vida directamente de ellos. Estoy segura de que estaban cansados ​​de luchar. Incluso habían llegado al punto en que estaba afectando a sus relaciones más íntimas. Después de todo, sólo podemos poner cierta presión a la olla antes de que explote, ¿cierto?

 

Has tratado de mantener una actitud positiva, pero todo el mundo a tu alrededor está constantemente tirando hacia abajo.

 

Ha orado por tu marido inconverso durante años, y aún nada.

 

Has luchado con todas tus fuerzas para salir del círculo vicioso, sólo para caer de nuevo.

 

Tu hijo pródigo te ha roto el corazón una vez más.

 

Te sometes a Dios, sólo para ser ridiculizado por tus creencias.

 

Das y das y das un poco más, y te preguntas cuándo va a ser tu turno. “¿Cuándo alguien me verá? ¿Me amará? ”

 

Te entiendo. Yo he pasado por eso.

 

Una persona se queja, y es contagioso. A la miseria realmente le encanta tener compañía. La verdad es que incluso la solidaridad nos puede hacer sentir mejor por un momento… nos hace saber que no somos los únicos que sufren por ahí en el desierto. Pero como le digo a mis hijos cuando interrumpo una pelea entre ellos…

 

Ya hay suficiente negatividad en el mundo.

 

Fuiste creado para más que esto.

 

Puesto que Jesús te ha cambiado, vive como si Jesús te hubiera cambiado.

 

Deja que la bendición comience contigo.

10460970_657998417661045_31112439149552462_n

   “Nunca es fácil romper el ciclo, pero alguien tiene que hacerlo si este mundo alguna vez va a ser diferente.

 

Jesús rompió el ciclo.

 

El mundo estaba en una espiral de negatividad y pecado. El mal abundaba. Las peleas dividían. Las naciones discrepaban en el poder, la política y sobre la veracidad de un hombre. ¿Podría ser el Mesías o no era más que una serie de parábolas y promesas vacías?

 

Y luego la tumba vacía.

 

Vida. Victoria. Celebración. Esperanza. Verdad. JESÚS.

 

Dulce alivio.

 

“El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. Aléjense del mal y hagan el bien; busquen la paz y síganla. “~ 1 Pedro 3: 10-11

 

¿La resurrección te ha cambiado? ¿Me refiero a que si realmente te ha cambiado?

 

Entonces la ley de clemencia está en tu lengua (Prov. 31:26).

 

Tus palabras edifican en lugar de derribar (Ef. 4:29).

 

Hablarás palabras verdaderas saturadas en amor (Ef. 4:15).

 

Vas a servir una abundancia de bendiciones en lugar de venganza (1 Ped. 3: 9).

 

En todo lo que dependa de ti, vas a vivir en paz con todos los hombres (Rom. 12:18).

 

Porque ya hay suficiente contaminación en el aire que nos rodea. Porque que Jesús murió por eso. Porque Dios recibe gloria cuando yo vivo en una forma que es contracultural por encima del último tren de la cultura secular que se eleva por encima del nombre de mi Salvador.

 

Nos hicieron más que esto.

 

Puesto que Jesús nos ha cambiado, vamos a vivir como si Jesús realmente nos hubiera cambiado.

 

Padre, que la bendición comience conmigo…

 

A sus pies,

 

Whitney1

 
 
 
 
Hablemos: ¿Por dónde necesitas comenzar esta semana?

 
 
Traducido por Joanna Pérez de Merino

Anuncios

2 thoughts on “Jesús, que comience conmigo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s