{El Cuerpo de Cristo} en acción: Somos más fuertes juntas

sem 4 viernes

 

Puedo contarte historia tras historia, comenzando desde que era una niña pequeña…

Una bolsa llena de provisión se coló en el asiento de atrás de nuestro carro durante el servicio de la iglesia.

Un ofrecimiento de cuidado de niños durante una temporada de clases nocturnas.

Notificaciones de becas para el campamento de la iglesia año tras año.

Bolsas de basura repletas de ropa, siempre sólo de los tamaños adecuados, y siempre en el momento justo.

Un sobre anónimo colocado entre las páginas gastadas de su Biblia cuando ella no estaba mirando.
Una palabra oportuna de aliento, un oído atento, un abrazo de comprensión.

Este es el cuerpo de Cristo en acción y mientras vivíamos humildemente esos años inesperados en el extremo receptor de la gracia.

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Esta semana le mande un mensaje para ver si era un buen tiempo para llamarla. Ella rápidamente respondió con un sí.- mientras que no me importara un coro de pequeños hablando en la parte de atrás. Para nada, le conteste. Si hay una cosa que entiendo, es que el teléfono es una señal universal para los niños pequeños que vengan corriendo. No los escuchare le prometí.

Todos estos años después, es definitivamente mi tiempo para dar de regreso.

Estamos varios estados lejos, así que no puedo prepararle una comida o cuidar a sus hijos una tarde. Pero puedo escuchar, orar, y recordarle las verdades que ella ya escuchado millones de veces antes. Que Dios está todavía sentado en su trono y que él no está sorprendido… verdades que se mantienen no importa lo que los exámenes del hospital revelen. La llamare una vez más la próxima semana, porque la batalla no ha terminado.

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Otro día – esta vez una salida a tomar café – y ella necesita recordar que vale la pena luchar por su matrimonio. Que luchamos – no como lo hace el mundo – sino que elegimos verter con sacrificio en nuestros convenios sagrados porque es una unión diseñada por Dios, y por la que vale la pena luchar. Mientras hablamos decidimos chequearnos regularmente, para que no nos olvidemos de seguir luchando.

Nos reunimos en el piso de la sala de cada una, apretando las manos mientras lloramos a Jesús por nuestros hijos. Estamos juntas en esto, así que en lugar de juzgar, ofrecemos gracia, aliento, y palabras de ánimo que confirman que todas nos sentimos débiles de vez en cuando, pero que hay gran esperanza y poder más allá de lo que podemos ver.

Hemos tenido pláticas largas en los cuartos de universidad, maratones de cocinar pasteles en el nombre de la iglesia, pedicuras antes de las quimioterapias, y muchas comidas llevadas a casas después de tener bebés. Hemos levantado las manos en alto, juntas en celebración y adoración. Y nos hemos postrado juntas hasta que ya no hubo más lágrimas que derramar- pidiéndole a Dios por misericordia mientras enterramos a su joven esposo en un día frio de Diciembre.

Este es el cuerpo de Cristo en acción.

Algunas épocas las pasé en el extreme receptor, y otras en el de dar. Individualmente débiles e imperfectas, pero unidas, mucho más fuertes.

Arreglamos nuestras diferencias de personalidad.

La manera en que mantenemos nuestras casas- y aun nuestro sentido de la moda- está por todas partes.

La debilidad de una chica es la fortaleza de la otra.

Pero amamos a Jesús y estamos practicando cómo mantener lo principal:

No condenación.

No competencia

No comparación.

Solamente compasión para hacer el bien cuando podemos, y suficiente valentía para quitar el enfoque de nosotras mismas y prontamente ponerlo en Jesús. Una y otra vez, con ayuda de unas a las otras.

El cuerpo de Cristo… con Jesús en el centro… debes de creer que somos más Fuertes juntas.

Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:10

Porque somos más Fuertes juntas, y porque el mundo nos está viendo…

 

A sus pies,

Whitney1

 

 

 
 
 

Traducido por Larissa Zelaya-Barragán

 

****Hablemos: ¿estás viviendo compasivamente y valientemente con el cuerpo de Cristo? si es si, ¿cómo te ha vuelto eso más fuerte? si no, ¿qué es lo que te está impidiendo que lo hagas?

 

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