Recursos para niños – Semana 7 {Tu Ministerio}

 

 

Lunes: 1 Pedro 4:1-11

 

Cada uno de nosotros tiene diferentes dones y talentos que tenemos que utilizar para servir a otros. Cada uno tiene un ministerio, aunque seas un niño aún. Quizás tienes amigos que no saben quién es Jesús. Puedes ministrarlos contándoles sobre Él cuando juegan, en la escuela, en el parque, comiendo algo juntos… Puedes servir a otros haciendo las cosas que se te dan bien: ayudar a tu mamá o a hacer galletas, ser amable, tener tus cosas ordenadas, invitar a un vecino a cenar y hablarle de Jesús…

 

Jesús, gracias por hacernos diferentes a cada uno de nosotros para que podamos alcanzar al mundo a nuestro alrededor.

 

Actividad:

Hablen sobre alguien al que puedan servir. Hagan unas galletas o una torta para un vecino, inviten a alguien a su casa a comer, lleven un paquete de comida a alguien que lo necesite… Decidan qué es lo que van a hacer y después deja que tu hijo haga una tarjeta para la ocasión (de invitación, de recuerdo, con un versículo…) Involucra al niño en todo el proceso: en la preparación, la limpieza… Dile que Dios quiere que aprovechemos todas las oportunidades que tengamos para compartir Su amor con los demás.

 

 

Martes  Proverbios 31:26-29

 

Hay muchas clases de ministerios. A veces, es decir palabras amables o ser generosos con nuestro tiempo. Nuestros hogares pueden ser lugares maravillosos para practicar el servicio a otros. Cada persona en la casa tiene un ministerio con respecto a alguien más. Como niño, puedes tener un ministerio con tus padres. Puedes ayudarlos y respetarlos. Puedes hacer las cosas que te piden que hagas. Puedes hablar con amabilidad a todos los que están en casa.

 

Señor, ayúdame a amar y servir primero a aquellos que están en mi casa. Ayúdame a no hacerlo para que me alaben sino para mostrar que los amo y que te amo a ti.

 

Actividad:

 

Escoge a uno de los miembros de tu familia y EN SECRETO trata de ser de ayuda para él o ella. Piensa en formas en las que puedes hacer que su vida sea más fácil. Probablemente no recibas nada a cambio de lo que hagas, pero no te preocupes: Dios ve tu corazón.

 

Miércoles  1 Timoteo 5:1-10

 

Hay personas que se sienten solas y olvidadas, personas que no son amadas, que no siempre tienen a alguien con quien hablar. Piensa en alguien en tu vida que pueda sentirse así, quizás una persona mayor o una persona que no tenga familia, como un misionero que esté lejos de su hogar.

 

Jesús, ayúdame a pensar en otros antes que en mí mismo. Ayúdame a ver a esas personas que no siempre son amadas o apreciadas y a amarlas como Tú las amas.

 

Actividad: Hagan tarjetas o dibujos que puedan entregar a los ancianos, misioneros o personas sin familia de su congregación. Separen una tarde para ir a repartirlas personalmente.

 

 

Jueves  Romanos 12:3-13

 

Dios creó nuestro cuerpo con muchas partes diferentes y cada una tiene una función distinta. Nuestros ojos pueden ver, nuestras orejas oír, nuestros pulmones respirar… Cuando una parte del cuerpo falta, o cuando no funciona del modo en el que debería, hace muy difícil (a veces incluso imposible) realizar algunas tareas. Lo mismo sucede en la iglesia. Cada persona tiene diferentes dones y capacidades. Algunos cantan, otros enseñan, otros oran, otros animan… Debemos aprender la forma en la que Dios quiere usarnos y utilizarla para servir en nuestra iglesia local.

 

Jesús, gracias por hacerme de una manera especial. Ayúdame a usar la forma es la que me has hecho para llevarte gloria y ministrar a otros.

 

Actividad: Escribe con tus hijos una lista de cosas que se les dan bien y otra lista con cosas que les encanta hacer. Ayúdales a ver las áreas en las que crees que Dios les ha dotado y hablen de las diferentes maneras en las que pueden servir a Dios usando esos talentos. Que cada uno de ellos ponga su nombre y lo decore en un pedazo de papel y escriban, dibujen o peguen imágenes de aquellas cosas para las que tienen talento y pasión. Cuélgalo en su habitación para que recuerden que Dios los creó con habilidades especiales.

 

Viernes – Proverbios 14:1

 

Podemos construir o destruir nuestros hogares. La manera en la que funcionamos en nuestro hogar, nuestro primer lugar de ministerio, nos ayudará a hacer una cosa o la otra. Dios quiere que nuestros hogares sean un lugar en el que las personas sean edificadas, no destruidas. Esto tiene mucho que ver con la manera en la que utilizamos las palabras. ¿De qué forma estás hablando en tu hogar? ¿Estás siendo de bendición para los que te rodean o estás causando tristeza con lo que dices?

 

Jesús ayúdame a usar mis palabras como un ministerio a las personas en mi hogar. Ayúdame a no hablar cosas malas sino a decir cosas que ayuden a edificar a mi familia.

 

Actividad: Jueguen a construir con legos, bloques o lo que tengan en casa. Relaciona el juego con la lección de hoy: ayúdale a construir al principio y, después, empieza a quitar bloques que hagan que lo que está construyendo se tambalee o se caiga. Pregúntale cómo cree que las cosas funcionaban mejor: cuando le estabas ayudando o cuando estabas destruyendo lo que estaba haciendo. Haz énfasis en la importancia de edificar el hogar juntos como familia.

 

Versículo para memorizar semana 7:

 

1616736_10152189553829919_2096092014_n

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s