Fe que supera todo

 

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Hace años encontré una oración que capturaba mi necesidad de Cristo a la perfección. La imprimí y la puse junto al cabecero de mi cama en mi dormitorio de la universidad.

 

“Querido Dios,

Hasta ahora lo he hecho bien.

No he murmurado,

No he perdido los nervios,

No he sido avariciosa, ni odiosa, ni egoísta, o indulgente,

Y estoy muy contenta por ello.

Pero en unos minutos, Dios,

Voy a salir de la cama.

Y de ahí en adelante

Voy a necesitar mucha más ayuda.”

 

Por mí misma, soy una víctima de mi humanidad egoísta. He nacido en pecado y soy una esclava de mis pasiones en la carne. No importa cuánto intente vivir una vida justa, siempre terminaré derrotada y desanimada.

 

Afortunadamente, Cristo extiende Su misericordia a todas nosotras.

 

Mientras estábamos atrapadas en el pecado, Él tomó nuestro lugar en la cruz y pagó la culpa por los pecados de toda la humanidad. Nuestro Campeón se levantó victorioso de la tumba y venció al pecado y a la muerte para siempre.

En el día en el que rindes tu vida a Jesús como Salvador, el Espíritu del Cristo resucitado viene a vivir en ti (Romanos 8:11). Su poder triunfador vive en ti constantemente. Ya no tienes que vivir una vida con el peso de la culpa, la duda y la vergüenza.

Por supuesto, no somos perfectas y sin pecado. Todavía tropezamos algunas veces, pero ya no podemos ser cautivas habituales del pecado. La fe en Cristo nos quita las cadenas porque ya no estamos batallando en contra del pecado con nuestras propias fuerzas. Cada pecado está cubierto por la sangre de Cristo. A medida que miramos a la cruz y reconocemos nuestra necesidad de Su perdón cada día, Él nos limpia de nuevo. Su poder liberador nos ayuda a decir no a nuestra carne y a continuar caminando hacia delante con total libertad y gozo.

 

D.L. Moody describió de manera hermosa nuestra nueva posición en Cristo:

 

“El que es nacido de Dios vence al mundo: se levanta sobre las tormentas y los elementos perturbadores de la carne y la naturaleza, y todo lo que ha salido de Cristo busca su propio elemento para renacer en vida eterna, como el ave que, cuando la tormenta agita la superficie del océano, cuando los vientos y las olas arrecian a cada lado de la vida, se levanta una calma sobre la tormenta y flota con seguridad y tranquilidad en esa atmósfera pacífica en la que se encuentran a sí misma en casa y descanso”.

Así que, no necesito esconderme bajo las mantas hoy. Sí, voy a enfrentar la tribulación. Sí, me voy a equivocar y voy a fallar de manera miserable algunas veces.

Mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo (1 Juan 4:4)
Hermana, en Cristo eres más que vencedora. El pecado ya no te sujeta de manera permanente.

Sigue mirando a Jesús. La fe es la victoria que supera todo obstáculo.

 

Siguiendo la fe,

 

Lyli

 

 

Escoge vivir en la libertad del perdón

 

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Es curioso, cómo las madres tendemos a atascarnos en ciertos “temas” o “tópicos” y parece que hablamos una y otra vez con los hijos de lo mismo como un disco rayado. Sólo una vez más… permíteme decirte esto, sólo una vez más.

El tipo de vida que vivimos está, muchas veces, creado a partir de las decisiones que tomamos en nuestro pasado y las que hacemos para nuestro futuro.

Querida, nuestras elecciones son importantes.

“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. – Romanos 6: 6-7

Tenemos una elección: ¿vamos a aceptar el hecho de que a través de la sangre derramada de Jesús, nuestros pecados han sido perdonados?

¿Vamos a aceptar el hecho de que  ya no somos más esclavos… ahora somos hijos de Dios?  (Gálatas 4: 7)

¿Este día, vamos a elegir vivir en esa libertad, abrazarla, aceptarla, y dejar que nos cambie?

Mira, todas tenemos que escoger si vamos o no a permitir que nuestras mentes y corazones experimenten el resultado del perdón.

¿Vamos a aceptar lo que Cristo ha hecho? ¿Vamos a aceptar Su perdón y abrazar lo que esto significa para que nuestras vidas avancen?

Debido a esta opción, aceptar y abrazar el perdón va a ser una elección que tendremos que hacer TODOS LOS DÍAS.

Seamos realistas, todos los días nos equivocamos, y necesitamos del perdón.

Y cada día vamos a tener que elegir: ¿Vamos a aceptar el perdón de Cristo o vamos a permitirnos llegar a ser esclavas de la culpa y la vergüenza de ese pecado?

Me encanta lo que dice Joy Forney en el capítulo 4 de la lectura de esta semana:

“Cuando pecas, pide perdón, y luego sigue adelante. No insistas en los últimos pecados de este día, de la semana pasada, del mes pasado o del año pasado. Se han ido. Están cubiertos, y te son perdonados. Camina en el día de hoy. Y después en el de mañana. Y en el día después de… “- Eres Perdonada – pg. 98

Cada mañana cuando sale el sol y los rayos llenan tu cocina, recuerda Su promesa:

“Mis misericordias son nuevas cada mañana.” (Lamentaciones 3:22)

No estamos llamadas a una vida de perfección.

Vamos a meter la pata, vamos a luchar con el pecado. Algunos días va a ganar, algunos días no lo hará. Pero debemos elegir pelear esas batallas, y hay que optar por buscar a Jesús, buscar Su rostro, pedir perdón, y aceptar Su gracia.

“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él…”- Deuteronomio 30:19-20

El resultado del perdón es una vida vivida para Dios.

Y así hablo con mis niñas en las mañanas alrededor de nuestra mesa de la cocina sobre el perdón, sobre la importancia del mismo, y por eso quiero que entiendan cómo este regalo increíble cambia sus vidas.

Quiero que ellas decidan aceptar el perdón de Dios en la actualidad y todas las mañanas futuras.

Quiero que elijan vivir en la libertad que Cristo ha pagado por ellas.

Quiero que elijan la vida y abrazar el amor y el perdón que Jesús ofrece.

 

Debido a que nuestras elecciones son importantes, ¡vamos a elegir vivir en el amor, el perdón y la libertad HOY!

 

¡Ama a Dios Grandemente!

 

Ángela

 

 Hablemos: ¿Por qué es difícil elegir el perdón y la libertad de Cristo?

 

Traducido por Joanna Pérez de Merino

 

EL RESULTADO DEL PERDÓN

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Oh amigas, estoy súper emocionada de estar con ustedes hoy. Dios está trabajando en nosotras por medio de este estudio, ¿verdad que si?. ¿puedes sentirlo? Y hay algo nuevo por venir… y se llama: el resultado del Perdón!
Hasta ahora hemos obtenido el entendimiento sobre lo que es el perdón, cómo se manifiesta, y cómo recibirlo verdaderamente.

Ahora quiero verlo en TI. ¿Cómo luce el perdón en TI?

 
En el capítulo 4 del libro te pregunté, “¿Cómo sería tu vida si entendieras, asimilaras y vivieras en la luz del perdón verdadero?” ¿Cómo LUCE el perdón en tu vida?
Toma un momento para meditar en eso. ¿Cómo luce? Puede ser algo como:
Libertad verdadera, un amor incontrolable por ti misma y por los demás, una tranquilidad y una dicha tan profunda en tu alma que no puedes describir, o simplemente paz mucha paz.Y es aquí donde quiero que te detengas y pienses detenidamente por un momento.

 
Revisa los versículos de hoy, “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” – 2 Corintios 5:17

Por un momento repite esto a ti misma. Di esto una y otra vez . Dilo en voz alta.
Mira a Jesús en la cruz. Mírale profundamente a Él.

 
Pregúntate, “¿Cómo entonces debo vivir en respuesta a lo que Él ha hecho por mi? ¿Cómo camino en la luz de éste perdón cada momento del día?”
Alguien que sabe que ha sido perdonada, camina y habla diferente a alguien quien no está segura todavía sobre la realidad de este perdón.

 

En el Capítulo 4, Les compartí sobre mi recorrido y cómo sólo en los últimos años de caminar con el Señor es que comencé a entender y a asimilar en mi corazón el perdón de Dios y que no importan las circunstancias en las que me encuentre. Y ése, es el sabor de la verdadera libertad queridas amigas. Y quiero que lo experimentes también.

Anuncia que eres perdonada. Porque lo eres. Anuncia que eres amada. Porque lo eres. Y camina en esa verdad hoy, y mañana y el día siguiente. Vive en ese perdón que es tuyo.

 

Padre todopoderoso, gracias por las bendiciones que han llegado como el resultado del perdón por medio de tu Hijo Jesús.

Somos criaturas nuevas; las cosas viejas pasaron y las nuevas son hechas. Te alabamos porque nuestra vieja naturaleza fue crucificada con Cristo para que nuestro cuerpo pecador fuera libre. Ya no somos esclavas del pecado, hemos sido redimidas por la sangre de Cristo en la cruz. En el nombre de tu precioso Hijo y Salvador, Jesús. Amen
Con amor desde Uganda,

Joy

 
Desafío Semana 4 : Toma un tiempo para estar a solas con el Señor en esta semana y pídele que te muestre en tu vida lo que has aprendido sobre el perdón en estas semanas. Escribe en tu diario devocional estas cosas. Pídele en oración que te ayude a creer ésta realidad profundamente en tu corazón. Quédate con esta verdad. Pasa tiempo con el Señor. Y toma tiempo a solas de manera sagrada cada día con Él.

 

Plan de Lectura Semana 4 –

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Versiculo Para Memorizar Semana 4 –

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El perdón ilimitado de Dios

AmaaDiosGrandemente.com / Eres Perdonada

 

¿Hasta dónde llegarías por tu esposo, tus hijos o los miembros de tu familia? ¿Arriesgarías tu vida por ellos? ¿Cuánto sacrificarías por su felicidad o su seguridad? La respuesta de la mayoría serán positivas. Pero, ¿qué pasa si te hacen las mismas preguntas sobre tus enemigos? No, probablemente no estarías dispuesta a arriesgar tu vida por tus enemigos.

Pero ¿rendirías tu orgullo para perdonarlos? ¿Sacrificarías tu ego para bendecirlos? ¿Persistirías en mostrarles a Cristo incluso aunque te rechazaran y se burlaran de ti?

Estos son mandatos dolorosos y humillantes. Sin embargo, Dios es capaz de llevarnos más allá de lo que nosotras estamos dispuestas a ir. Afortunadamente para nosotras, no hay límites en la profundidad del amor y del perdón de Dios.

Absolutamente ningún límmite.

En nuestro pasaje de hoy de Isaías, leemos la alabanza emotiva de Ezequías al rescatarle de una eternidad en el infierno. Ezequías era uno de los reyes de Judá. Se le describe en 2 Crónicas 31:20 c0mo uno que hizo “lo que es bueno y agradable ante los ojos de Dios”.

Un día, Ezequías se puso muy enfermo. El profeta Isaías fue a verle para decirle que Dios le había dicho que pusiera todo en orden y se preparara para morir. Ezequías tenía solo 39 años. Lloró. Oró. Pidió por la misericordia de Dios. Isaías no se había ido aun de la casa de Ezequías cuando Dios ya había respondido. Dios le dijo que extendería su vida 15 años más. Ezequías estaba tan sobrepasado  de gratitud que comenzó a alabar a Dios.

Pero Ezequías recibió mucho más. Otro día, rindiendo Jesús Su espíritu en la cruz, un terremoto terrible rasgó el velo del templo. Las puertas del Cielo se abrieron garantizando a todo aquel que cree el acceso al trono de Dios. Ezequías esperó 15 años, pero recibió la eternidad.

No hay límites para la profundidad del amor o del perdón de Dios.

Romanos 8:38-39

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

No hay límite para el rescate de Dios a Su pueblo. Él entra en nuestras vidas ordinarias y derrama Su gloria extraordinaria. Dios persigue fieramente al desobediente, al que duda, al quebrantado, y al perdido para que todos podamos conocer y experimentar el amor de Su amor, gracia y misericordia.

Él entra en las prisiones, los lugares con droga, en los refugios de personas sin hogar y en las instituciones para acercar a las personas a Él. Dios combate a satanás y a su mundo de oscuridad hasta que somos suyos. A medida que abrimos nuestros corazones a Él, comenzamos a ver hasta dónde Dios llegará por nosotras. Dios no tiene límites.

Aunque Dios libera a los creyentes una vez y para siempre del castigo eterno, no se queda ahí. Dios continúa supliendo nuestras necesidades más profundas con la promesa de que, al final, seremos victoriosas. Incluso las personas más fieles experimentarán pruebas y problemas. Pero el amor de Dios permanecerápara siempre. El pueblo de Dios puede tener  confianza y seguridad en Cristo y no hay nada que podamos hacer para cambiar eso.

¿En qué circunstancias estás batallando para recibir la profundidad del perdón de Dios y el amor en tu vida? ¿Cómo podemos orar por ti a medida que haces del perdón ilimitado de Dios una realidad en tu vida?

 

Terria

 

 

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Siéntate y descansa, tu que estás cansada. Jesús lo hizo, de una vez y para siempre

 

AmaaDiosGrandemente.com / Eres Perdonada

“Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”- Hebreos 9: 24-28

Veo que caminas por la calle con la cabeza bien baja. Eres la chica que no puede perdonarse a sí misma por ese estúpido error; ese momento de debilidad cuando bajaste la guardia hace tantos años ya.

Te he visto ajetreada en la cafetería, llevando el peso del mundo sobre tus hombros. Eres la chica que no puede olvidar el dolor que ha causado; las relaciones que estropeaste; el dolor que queda.

Te he visto ocultándote en el campus universitario, evitando que tus ojos se crucen con los míos. Eres la chica que no se siente digna de mirar hacia arriba debido a la vergüenza que todavía tiene.

Te he visto luchando sentada junto a mí, con lágrimas que surgen como un reloj semana tras semana; sermón tras sermón. Eres la chica que no puede aceptar que hay un Dios que sabe todo sobre ti, y aún así te ama y te ofrece perdón de una vez por todas.

Estaba allí.

Yací en mi cama como una niña, pidiendo perdón por la misma falta una y otra vez porque no creía que podría ser verdad. Luché los recuerdos del pasado, los errores del pasado, compromisos del pasado, pensamientos del pasado, los motivos anteriores. Me obsesioné por lo que no podía cambiar, y trabajando nerviosamente para reemplazar la vieja yo con una versión mejor de mí. Pasé noches pensando, practicando,  orando  para que pudiera haber una posibilidad de que mientras más entregue, mas sería eliminado.

Agotada. Insuficiente. Nunca conseguido.

Los sacerdotes del Antiguo Testamento deben haberse sentido esta manera. “Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados” (Hebreos 10:11).

En pie. Siempre repitiendo. Sin descansar. Nunca resuelto.

[Antes de Cristo, la ley pedía a los animales para el sacrificio de pago por el pecado. Pero todo era temporal e incompleto.  Otro pecado cometido significaba otro animal sacrificado. Que recordatorio constante, mordaz del ciclo interminable de nuestro estado caído. Y qué imagen tan necesaria, descriptiva de nuestro Rey que viene…]

 

Suficiente.

Siéntate y descansa, tú que estás cansada. Jesús lo hizo, de una vez y para siempre.

 

Nos esforzamos y nos esforzamos al margen de Dios, con falta de alegría y luchando para vivir en un mundo opuesto del mundo para el que fuimos creadas – olvidando que nuestro Salvador ha llegado. Es hora de que dejemos de lado lo viejo y comencemos a vivir en la libertad de lo nuevo:

Había en un tiempo muchos sacerdotes. Ahora Cristo es nuestro único todo suficiente Sumo Sacerdote.

Había en un tiempo muchos sacrificios. Ahora Cristo es el único sacrificio que se encargó de nuestro pecado de una vez por todas.

Había en un tiempo el recordatorio constante y el peso de la ley. Ahora Cristo ha ofrecido el perdón completo a través de Su abundante, liberadora gracia.

Había en un tiempo aquellos los que se plantaban y se esforzaban. Ahora Cristo está sentado a la diestra de Dios como nuestro abogado, a la espera para defendernos.

 

Hoy puede ser diferente,  porque Jesús vino y cambió todo.

 

Levanta tu cabeza cansado pecador, el río está justo delante

Por el camino del perdón, la salvación esperando está

Construiste una poderosa fortaleza 10.000 cargas de alto

El amor está aquí para levantarte, para levantarte alto

Si estás perdido y errante

Ven tropezando como un niño pródigo

Ver las paredes comenzando a desmoronarse

Deja que las puertas de la gloria se abran amplio.

-Crowder

 

Siéntate y descansa, tú que estás cansada. Jesús lo hizo, de una vez y para siempre.

A sus pies,

 

Whitney

 

* Hablemos: Hoy, ¿estás lista para levantar la cabeza y aceptar el perdón de Dios – tal vez plenamente por primera vez en tu vida? Nos encantaría orar por ti en los comentarios abajo…

 

Traducido por Joanna Pérez de Merino