La dirección de Dios

El capítulo 4 de Ester nos muestra por qué ella necesitaba ser reina. Dios había orquestado todas las cosas de tal manera, que cuando Su pueblo estuviera en problema por la maldad de Amán, Ester estaría allí para extender su brazo de ayuda hacia ellos.

La ayuda de Ester no sería fácil. El rey no la había visto por un mes y nadie, ni siquiera la reina, puede acercarse al rey así porque sí. No si valoras tu vida. Y estoy segura que Ester debió haber estado más que nerviosa por tener que presentarse ante el rey sin haber sido invitada. Ester necesitaba orientación y ánimo frente a esas difíciles decisiones, y Dios le proveyó sabiduría a través de Mardoqueo.

Soy la clase de chica que prefiere las instrucciones paso a paso, cuanto más detalladas mejor, porque tiendo a dudar de mí misma todo el tiempo. Pero la vida no viene con instrucciones detalladas de esa manera.

¿Cuán seguido nos preguntamos cuáles deberían ser nuestros siguientes pasos? ¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida en esta circunstancia? ¿No nos gustaría que Dios nos hablara en voz alta y potente y nos dijera muy claramente lo que debemos hacer? Seguro que sí.

Discernir la voluntad de Dios se ha hecho mucho más complicado de lo que es. Hay solo dos maneras en que las Escrituras nos habla de la voluntad de Dios. Una es Su voluntad de propósito, y la otra es Su voluntad de precepto.

Por Su voluntad de propósito, terminamos donde Dios quiere que estemos aun cuando no hayamos planeado conscientemente estar allí. Su voluntad de propósito es Su soberana voluntad, lo que ha determinado que sucediera. Vemos esta voluntad de Dios a través del libro de Ester. Dios planeó y orquestó todos los eventos dentro de este libro para que Ester terminara siendo quien fue, y estando donde estuvo para salvar a Su pueblo. Nada ni nadie puede detener la voluntad de propósito de Dios.

“Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.”  Salmos 115:3

La otra forma en que la Biblia se refiere a la voluntad de Dios es Su voluntad de precepto. Esta es la que Él nos ha revelado y lo que requiere de nosotras.

Chuck Swindoll dijo: “Cuanto mejor conozcas la Palabra de Dios, menos confusa será la voluntad de Dios.” ¿Por qué es así? Porque Él ha revelado Su voluntad para nosotras en la Biblia. ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cómo quiere que viva? Está justo allí, en la Palabra de Dios.

Todo lo que necesitamos para la vida y la devoción  (1Tes 4:3; 1Tes 5:18; 1 Pedro 2:15; Salmos 119:105) se encuentra dentro de nuestras Biblias. Esa es una de las razones por las que debemos estudiarla tan diligentemente. ¿Es fácil? No, porque nuestros sentimientos se interponen y a veces simplemente no nos gusta lo que leemos. Otras veces los versículos son difíciles de comprender y, para ser sinceras, no siempre queremos tomarnos el trabajo de investigar. Pero Spurgeon dijo: “Nuestra responsabilidad es buscar y caminar en las buenas sendas antiguas (Jer 6:16), incluso si va en contra de nuestras propias voluntades.”

Fíate de Jehová de todo tu corazón,

Y no te apoyes en tu propia prudencia.

Reconócelo en todos tus caminos,

Y él enderezará tus veredas.

Proverbios 3:5-6

Nuestra voluntad a veces nos impide hacer la voluntad de Dios. Puede que no nos guste lo que leemos, y rehusamos obedecer. Esta no es una respuesta piadosa y nos lleva a ser tercas y autosuficientes. Nuestro deber es trabajar para alinear nuestra voluntad con la voluntad de Dios, como lo revelan las Escrituras.

Nosotras no tenemos toda la vida resuelta, pero Dios sí. Ester tenía una tarea difícil por delante, guiada por la voluntad de precepto de Dios (proteger al inocente, honrar al Señor) y preparada por la voluntad de propósito de Dios. Debe presentarse ante el rey y poner en riesgo su vida, si espera una chance de salvar a su pueblo.

¿Estamos dispuestas a seguir la dirección de Dios incluso si no se siente bien?

Los sentimientos vienen y se van,

Y los sentimientos son engañosos;

Mi garantía es la Palabra de Dios

Nada más vale la pena creer.

Martín Lutero

Algo para recordar es que, si bien la Biblia contiene la voluntad de Dios para nosotras, es también un libro lleno de promesas. Siendo la mayor de ellas que, donde hemos descuidado y desobedecido la voluntad de Dios, Jesús la cumplió y la siguió perfectamente para nosotras. Dios promete que todo está conduciendo al regreso de Jesús y al rescate de Su pueblo. Esta es nuestra esperanza y gozo.

Mirando a Jesús,

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