Llevando tu mejor ropa de domingo…

lunes2 colosenses 3-12

Ayer tuve uno de esas locas mañanas de domingo. De la clase que involucra luchar para vestir a tres niñas con medias que no tengan ninguna carrera, encontrar zapatos que combinen con sus vestidos y lazos para su cabello… ¿A quién quiero engañar? Corrí por mi casa como una arqueóloga de la época moderna sumergiéndome en los cajones llenos de medias y calcetines, buscando por las habitaciones y los armarios dos zapatos iguales. Escuché esa voz familiar en la cabeza diciendo: “si lo hubieras preparado todo la noche anterior…” Sí, ¡lo sé! Y, honestamente, lo hago la mayoría del tiempo. Pero estaba cansada el sábado por la noche y después de los baños, los libros y acostar a las niñas…estaba exhausta. Estaba lista para terminar el día.

Así que me encontré a mí misma el domingo llegando tarde a la iglesia y teniendo que caminar el “pasillo de la vergüenza” (aquellas de ustedes con niños pequeños sabrán de lo que estoy hablando) al dejar a mis tres hijas tarde en sus clases de escuela dominical.

¿Por qué llegamos tarde? Porque estaba preocupada por la forma en la que mis hijas iban vestidas a la iglesia.

Después de una mañana de domingo apresurada, llegué a casa, dejé a mis hijas jugando, me senté para escribir el artículo de hoy y leí estas palabras:

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. – Colosenses 3:12

Oh Señor, gracias por este recordatorio. Perdóname por poner más importancia en cómo visto a mis hijas por fuera más que por dentro.

¡Cuánto quiero enseñar a mis hijas sobre lo que realmente importa en la vida! ¡Necesitaba tanto este recordatorio! ¿Quizás tú lo necesitabas también?

Como hijas del Rey de reyes que somos escogidas, santas y, TIERNAMENTE AMADAS… es así como nos tenemos que vestir:

Con…

…Misericordia

…Benignidad

…Humildad

…Mansedumbre

…Paciencia

La semana pasada pasamos tiempo estudiando quién es Dios y qué ha hecho por nosotras. Ahora es el momento perfecto para detenernos antes de la temporada festiva y ver cuál va a ser nuestra respuesta a quién es Dios y a lo que Él ha hecho.

Nuestra respuesta a Dios es vivir como mujeres vestidas así de esta forma ¿Y sabes qué es lo mejor de esta clase de atavíos? ¡Que nunca pasan de moda!

Así que mi desafío para todas esta semana es mostrar de manera intencional misericordia, benignidad, humildad, mansedumbre y paciencia al ir interactuando con las personas que Dios ha colocado en nuestra vida.

¡Sé que es difícil mostrar todas estas características! Ninguna de ellas viene de manera natural. Pero cuando nos enfocamos en nuestra gratitud a Dios y en lo que Él ya ha hecho, nuestro amor por Él nos exhorta a extender ese mismo amor a otros.

Esta semana, en lugar de pasar tanto tiempo y prestar tanta atención a lo que llevamos puesto (o a lo que nuestros hijos llevan puesto), pasemos un tiempo en oración dando gracias a Dios por lo que ya ha hecho y pidiendo que siga obrando en nuestras vidas y nos vista de:

Misericordia…para besar la tropecienta herida del día.

Benignidad…al ver las necesidades de otros a nuestro alrededor y actuar conforme a ellas.

Humildad…al elogiar a otros en lugar de buscar elogios.

Mansedumbre…al escoger responder con gentiliza en lugar de decir las cosas “tal y como son”

Paciencia…al darnos cuenta de que todos somos una obra en proceso. Todos estamos intentando ser más como Cristo cada día…pero ninguna de nosotras estará completa totalmente hasta que veamos a Jesús cara a cara. Hasta ese momento, estamos todas creciendo en la fe. Seamos pacientes con cada una de nosotras en el proceso.

Al mirar esta lista, mi corazón fluye de amor por Dios y por el deseo de ponerme estas ropas cada día en gratitud a Aquél que ha hecho tanto por mí. Pero si soy completamente honesta contigo, cada día lucho y eso me asista. Como ves, estoy en el proceso de criar tres niñas para que amen a Dios con todo su corazón, mente y alma… ¡Oh cómo quiero enseñarles lo que es ser una mujer que se viste a sí misma con estos atuendos!

¿Y sabes cuál es la verdad maravillosa de todo esto? Del más rico al más pobre, TODOS pueden vestirse con estas hermosas ropas.

Así que la próxima vez que tenga otro domingo loco apurándome para ir a la iglesia, regresaré a este versículo, respirar profundamente, bajar el ritmo y asegurarme de ponerme primero estas ropas para que mis hijas las vean…

Porque es lo que hay en el interior lo que realmente importa…y, en serio, ¿quién tiene tiempo para combinar lazos?

¡Ama a Dios Grandemente!

angela

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11 Replies to “Llevando tu mejor ropa de domingo…”

  1. Estas vestiduras deben ser nuestro atuendo diario, pero cómo cuesta, hay días entre semana que por el trajín diario se nos olvida alguna o varias de estas vestimentas y nos dejamos envolver por el afán y la ansiedad por lo terrenal que son corruptibles. Permite oh Señor que sea nuestra prioridad vestirnos agradables para ti y así contribuír con tu propósito para nuestras vidas.
    Amén.

  2. Que bella reflexión.

    Esto es vestirnos del hombre nuevo y eso sólo es posible cuando permitimos que Dios entre a los lugares más escondidos en nuestra alma, aquellos en los que hemos puesto un rótulo de NO PASAR. Cuando nos rendimos totalmente a El y El sana las heridas de nuestro corazón, ya no nos preocupamos por aparentar llevar frutos sino que los llevamos porque es el Espíritu Santo quien los produce. Aleluya!!

    Bendito sea el Señor.

  3. Perfecta reflexión para mi vida, me ayudó sobretodo en mi labor que tengo en casa, también soy mamá, de una chica de 14 y dos varones de 13 y 6. Aveces me veo corriendo en la misma forma y descuidando el vestir interior mío y de mis hijos.
    Dios la bendiga querida hermana.

  4. Gracias Angela por tu reflexión son de mucha bendición para mi.
    yo sólo quiero comentar que vestirnos así es un acto de la voluntad, primero queremos hacerlo y después lo hacemos y lo mejor para mi, es, que si queremos lo podemos hacer porque tenemos el poder de Dios en nosotras; no nos olvidemos de que somos sus escogidas, santas y amadas.

    Señor quiero depender de ti como el pámpano de la vid, sólo de esta forma podré vestirme con las vestiduras de Cristo. Examíname o Dios y prueba mi corazón para que pueda vestirme del amor.
    Amén

  5. Hermoso mensaje hna como tengo que aprender cada dia de su palabra sabe pensabe que solo ami me pasa esto ,reconocer realmente quien es nuestro Dios? Y como responder a ese amor me veia tan falta y me veo pero me consuela el atravez de su palabra tengo una vestiduria en el , bendiciones!

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