Bendice a aquellos que te maldicen

amad a vuestros enemigos

Aman tomó la túnica y el caballo, y vistió a Mardoqueo y lo condujo a caballo por la plaza de la ciudad, gritando delante de él: «¡Así se trata al hombre a quien el rey quiere honrar!”  Ester 6:11

Este versículo es un resumen perfecto de lo que ha estado sucediendo esta semana en nuestro estudio de Ester.

Amán piensa que el Rey lo va honrar a él sin embargo es Mardoqueo quien recibirá el favor especial del Rey. Después del peor día en la vida de Amán, él se va a su casa destruido por la vergüenza. No hay nada que pueda hacerle al hombre que más odia.

Y ¿qué pasa con Mardoqueo? Regresa a la puerta del rey. Él sigue preocupado por la amenaza contra los judíos y se regresa a ese lugar. El no dejó que el honor que se le dio a lo hiciera altivo o desocupado.

El hombre que Amán maldijo fue exaltado y bendecido, y Amán, que buscaban su propio auto exaltación fue maldecido. Quiero pasar un poco de tiempo hablando de la idea de bendecir a los que nos maldicen. El versículo de hoy para nuestra aplicación es Génesis 12: 3, ” Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; por medio de ti bendeciré a todas las familias del mundo”.

Dios promete a Abram que Él luchará contra sus enemigos. Ellos serán maldecidos y los que están con Abram serán bendecidos. Él está dejando saber a Abram, en términos muy claros, que Él, el Señor, está de su lado y que a través de él bendecirá a las naciones.

Esta promesa se ​​extiende a ti y a mí también. Una y otra vez Dios le dice a Su pueblo que Él está de su lado. Él nos dice que si somos hijos de Abraham (por la fe en Cristo) seremos bendecidos (Hechos 3:25). Y en Romanos 8:31 Pablo pregunta: “Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?” Es sólo a través de la sangre de Jesús que Dios puede ser por nosotros.

Si somos honestas, no siempre se siente que Dios está de nuestro lado (Salmo 73). Tenemos mucho que parece estar en contra de nosotras como gobiernos, instituciones, individuos y las circunstancias. Pero Dios que está en nosotras y por nosotras y es más fuerte que cualquier circunstancia o persona que venga contra nosotros (1 Juan 4:4).

 

 Nuestra Respuesta

 

He aquí algo que es muy importante recordar. En ninguna parte se nos dice que maldigamos a aquellos que nos maldicen. Ese es el trabajo únicamente de Dios. El señor nos vindicará (Salmos 138:8)

Esta es una buena razón por la que debemos bendecir a los que nos maldicen, ya que es suficiente que Dios los maldiga.
– Matthew Henry

En su lugar, se nos dice que debemos bendecir a los que nos maldicen (Lucas 6:28). Guau, eso es un llamado muy elevado. Entonces, ¿qué significa eso?

Amar a nuestros enemigos o a la personas que están en contra de nosotras significa la búsqueda de su bien. Significa restringir nuestros sentimientos de resentimiento o de desearles enfermedad. Es deshacerse de ese deseo en nuestro corazón de devolver mal por mal.

¿Y cómo hacemos esto? Orando por ellos, hablando con bondad de ellos y a ellos, y haciendo el bien a ellos.

Aquí está la cosa; amar a nuestros enemigos, amar a las personas que nos desean mal, que nos molestan, que no nos aman y hablan mal de nosotros y nos odian, va en contra de nuestra naturaleza. No es natural para nosotros extender este tipo de gracia.

Nuestro Señor Dios debe ser un hombre piadoso para ser capaz de amar a los bribones. Yo no puedo hacerlo, y sin embargo yo soy bribón también.
– Martin Luther

Sí, somos sinvergüenzas ¡y peor! Gracias a Dios por nuestro ejemplo perfecto, Jesús. El mostró gracia y bondad a los que le escupieron en la cara, lo acusaron de todo tipo de cosas falsas, se rieron de él, lo torturaron y lo mataron.

No sólo es nuestro ejemplo es también nuestra esperanza. Yo no sé ustedes, pero esto es imposible para mí. Aunque pudiera ser amable en su cara, me debato en mi corazón. Esto no me excusa, pero hace que el sacrificio de Cristo sea aún más precioso. Él amó a sus enemigos perfectamente por nosotras, soportó acusaciones y chismes con la gracia perfecta por nosotras y murió en la cruz por todas las veces que íbamos a fracasar en bendecir a nuestros enemigos.

Hemos sido llamadas a tomar el camino de bendecir a los que nos maldicen y amar a los que están en contra de nosotras, pero nosotras no estamos llamadas a tomar este camino solas.Dios está con nosotras y por nosotras y al final nos hará justicia porque la verdad va a ganar.

Si nos ponemos de pie por lo que está bien, vamos a tener enemigos. Ellos se sienten justificados en su hostilidad. Pero Jesús dice, ámenlos de todos modos. Las personas hostiles esperan hostilidad a cambio. Jesús dice: sorpréndelos.
– Ray Ortland

Mirando a Jesús,

jen

LoveGodGreatly.com

JenThorn.com

Anuncios

One thought on “Bendice a aquellos que te maldicen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s