Él nos da un corazón para conocerle

 

 pr 4-18

Hace muchos años, como una joven misionera en un nuevo país, estaba deseosa de explorar las hermosas montañas y viñedos cerca de mi apartamento. Fui a un largo paseo por los bosques de Viena. Me había mudado a Austria a trabajar con estudiantes universitarias. Nueva en la zona, no me di cuenta de lo fácil que era perderse en las colinas llenas de árboles. No tenía mapa, agua, comida, chaqueta, ni celular en aquel tiempo.

Habiendo ido demasiado lejos, ya tarde en el día, el sol comenzaba a ponerse y el temor comenzaba a instalarse en mi corazón. ¿Qué haría si el sol se ponía antes de que encontrara la salida? Todos los caminos parecían iguales y los bosques se hicieron más aterradores con las sombras del sol escondiéndose en el cielo. Mi alemán era muy pobre y no podía leer las señales.

Una oración emergió de mis labios, “Dios, por favor, ayúdame. Estoy perdida y necesito encontrar mi camino a casa antes de que oscurezca. Tengo miedo y no sé qué hacer.”

Gradualmente, al ir caminando poco a poco, comencé a ver algo de luz brillar a través de los árboles, lo que indicaba un área más poblada justo allí. Vi un edificio que me resultó familiar a la distancia y seguí su sombra hasta que llegué a la parte inferior de los bosques en los que me había internado unas horas antes. Finalmente, encontré el camino que me llevó a casa. Fue una alivio y un gozo llegar a mi hogar, a donde pertenecía.

La Biblia a menudo utiliza metáforas o digresiones para describir nuestro caminar en la vida. Cada uno de los caminos y viajes de la vida son diferentes, y a veces, nos perdemos. A veces nuestros propios caminos están cubiertos por la oscuridad del pecado, el egoísmo, las dificultades con otros, cicatrices de nuestro pasado. A menudo, nuestros corazones están llenos de miedo a medida que miramos las sombras en lugar de mirar a Dios. Y aun así, cuanto más transitamos los caminos de nuestra vida con Dios, más crecemos en la comprensión de Su amor.

Aprender a conocer el corazón de Dios mientras caminamos es la clave para experimentar Su amor de manera más consistente y aprender a comprender Su voluntad para nuestra vida. Tenemos que creer en Su buena voluntad para nosotras para poder experimentar Su amor siempre presente. Debemos remplazar la oscuridad de nuestros miedos o amarguras con la luz de Su amoroso deseo de guiarnos y bendecirnos cada paso del camino. Sólo podemos descansar en Su amor cuando nos despojamos del miedo de nuestro corazón al caminar con Él. Su amor nos llevará a casa. Su buena voluntad y Su promesa de estar con nosotros, nos darán seguridad.

El amor de Dios no es solo un sentimiento. Su amor está basado en Su carácter y en Su promesa de estar con nosotras. Me encanta el versículo para hoy, porque nos da la sustancia del compromiso de amor por nosotras en medio de nuestro camino en la vida, asegurando Su buena voluntad y Su amor.

 

jere 24-7

Este versículo que tenemos para leer hoy me ha animado mucho. Aunque las personas en tiempos de Jeremías se habían rebelado contra las maneras de Dios y habían comprometido Su voluntad para sus vidas, Dios seguía cuidando de ellos y les prometió que, en el futuro, les daría bien y no mal, que Él los acercaría a Su corazón. Esto es lo que Dios prometió para el camino que tenían por delante:

Fijaría sus ojos en ellos (en nosotras), les mostraría Su bondad y Su presenciay proveería para Sus hijos, nosotras.

Les guiaría de un lugar de destierro a su propia tierra, del oscuro camino por el que habían vagado a un nuevo lugar, el camino de la vida. Su voluntad era guiarlos a casa y ahora, es guiarnos a casa a nosotras.

Su corazón está puesto en edificar a sus hijos, no destruirlos.

Él nos plantará y nos permitirá crecer y no nos permitirá salir de Su presencia y de Su protección.

Pero, sobre todas las cosas, vemos el corazón de Dios:

“Les daré corazones que me reconozcan, que me conozcan. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.” Dios quiere darte un nuevo corazón, un corazón cercano al Suyo, para que puedas comprender en profundidad y experimentar la realidad de Su amor y Su compromiso contigo. Dios desea que seamos Su pueblo, Su familia, que lo veamos como nuestro Padre y ya ha extendido a Su Hijo, Jesús, para adoptarnos, para estar en comunidad con Él, para guiarnos y protegernos. Su amor no es un sentimiento y nada más, Su deseo es amarnos en la realidad fundamental de nuestras vidas y quiere guiarnos para que estemos seguras en Él.

Si te has perdido en el camino de la vida o tienes miedo o sientes que estás sola, por favor, debes saber que el corazón de Dios para ti es bueno. El te guiará y te permitirá conocerle. Sólo entrégate a Él en tus circunstancias de hoy y deja que Él comience a guiarte a Su amor, a Su bondad y a Su deseo de mostrarte cómo vivir con Él en armonía.

 

sally

 

 

 

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5 thoughts on “Él nos da un corazón para conocerle

  1. Cada día que leemos su palabra y meditamos en ella, encontramos nuevas enseñanzas para nuestra vida cristiana y nuestra vida cotidiana, en donde aprendemos a caminar siempre a su lado y así no perder nuestro camino, porque a veces volteamos la mirada hacia otro lado y en un momento como le paso a la hermana de esta narración, sin darnos cuenta nos adentramos por caminos desconocidos y que nos resultan caminos de miedo, así que sí caminamos siempre de la mano del Señor, El será la brújula que nos guíe y nos saque a la luz, a su luz admirable.

  2. HOY QUIERO DAR GRACIAS A DIOS PORQUE ME HA PRESERVADO LA VIDA, CUANDO ME DESVIÉ DE SU CAMINO PODÍA HABERME DEJADO, PERO NO, ÉL ME HA TRAIDO DE NUEVO A CASA, ALELUYA AMÉN.

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