Construyendo tu hogar

 

pr 14-1

Foto por Werner Kunz

 

Ya hablamos acerca de la necesidad de alcanzar a otros. Pero parte del ministerio que Dios ha preparado para nosotras se encuentra dentro de las cuatro paredes de nuestro hogar.

El versículo de hoy es una triste realidad. La mujer tiene el poder de destruir su hogar, o crear una morada que sea hermosa y fuerte.

Los hogares cristianos deben ser un santuario para aquellos que viven allí; un lugar donde la gente esté a salvo de las seducciones del mundo, donde el cansado encuentre descanso, el triste encuentre consolación, y donde el carácter sea formado. El hogar debe ser gozoso, pacífico y lleno de amor.

¿Describe esto tu hogar? ¿No? Bueno, tampoco describe el mío. No a menudo. Es fácil mirar hogares, ver las cosas que no estás cumpliendo con los estándares, y sentirnos desanimadas y frustradas. ¡Pero Dios no nos ha dejado solas ni sin ayuda o esperanza para edificar nuestros hogares!

¿Cómo construye la mujer sabia un hogar que honra a Dios y levanta aquellos que caminan por su puerta de entrada? He aquí dos maneras.

 

 

Constrúyelo en la Palabra de Dios

 

Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.” Mateo. 7:24

 

Al igual que en el conjunto de nuestra vida espiritual, construir un hogar piadoso significa construir sobre la base de la Palabra de Dios. Esta casa se ​​mantendrá fuerte y saludable, incluso en medio de las tormentas y luchas. Pero para hacer esto, primero debemos comenzar con una pequeña deconstrucción – el arrepentimiento. Debemos derribar y alejarnos de todas esas cosas que hemos construido en nuestros hogares que los amenazan. Tal vez sea nuestra actitud, nuestras palabras, nuestras acciones, o la ausencia de amor. Nota que estoy hablando de nosotras aquí.

Es muy fácil de encontrar defectos en todos loso que viven en nuestros hogares, desde el comportamiento de nuestros hijos a la actitud de nuestros esposos. Pero a medida que nos centramos en los defectos de los demás empezamos a  quejarnos, regañar, nos volvemos  mujeres criticonas y descontentas. La construcción de un hogar piadoso empieza con el arrepentimiento y continúa con la búsqueda de la santidad.

Todas hemos oído hablar de la idea de que la mujer da el tono del ambiente de la casa. Hay mucho de verdad en esto. Por lo tanto tenemos que examinarnos a nosotras mismas y ver en donde necesitamos crecer. ¿Qué virtudes nos faltan? ¿Somos amables, pacientes, atentas, divertidas, tranquilas, agradables, trabajadoras, cariñosas, afectuosas y generosas? Yo sé que no lo soy, y sin embargo, la palabra de Dios me llama a serlo para Su gloria, para mi bien, y el bien de los que me rodean.

Sin la Palabra de Dios no podemos construir, o reconstruir nuestros hogares, en moradas de felicidad, saludables.

 

 

 Mantén a Jesús en el centro

 

Es un error muy común hoy en día que los niños sean el centro del hogar. Los horarios y prioridades giran alrededor de sus intereses y deseos. Es igual de peligroso cuando el hogar gira alrededor del padre o la madre. Aunque creo que mi esposo es la cabeza del hogar, y que trabajamos juntos para dirigir a los niños bien, hay un solo Señor sobre todas las cosas, incluyendo nuestro hogar. Jesús debe ser el centro de nuestro hogar, o estamos haciendo a alguien más o algo más la prioridad. ¿Qué significa esto?

Que Jesús sea el centro de nuestros hogares significa que las prioridades y las actividades, así como los ritmos y rituales, de nuestros hogares se hacen a la luz de Su presencia y dignidad. Esto quiere decir que yo, como esposa y madre, no sólo soy servidora de  mi familia, sino también de mi Dios en lo que hago.

En la práctica, ponemos a Jesús en el centro de nuestros hogares cuando lo mantenemos en el centro de nuestras vidas. Cuando nos sometemos a Su Palabra, seguimos Sus caminos, y buscamos Su gloria.

El hogar es el verdadero reino de la esposa. Allí, en primer lugar de todos los lugares, tiene que ser fuerte y hermosa. Ella puede tocar la vida de los de fuera de muchas maneras, si puede hacerlo sin menospreciar los deberes que son de ella dentro de sus propias puertas. Estos son los de ella, y no de nadie más.
– JR. Miller

 

Mirando a Jesus,

jen-sig

 

GoodMorningGirls.org

jenthorn.com

 

Traducido por: Larissa Zelaya-Barragán

 

 

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One Reply to “Construyendo tu hogar”

  1. Gracias dio por que hay mujeres como usted que comentan para que hay nuevas familias edificadas en cristo Jesús que dios las cuide y les de siempre esa nuevas revelaciones me edifican

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